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La Coctelera

Guerra civil española

El gobierno republicano había sido proclamado en España en el año 1931. En las elecciones de 1936, se impuso el frente popular integrado por socialistas, comunistas, y liberales que obtuvieron la mayoría parlamentaria. El triunfo alarmo a los sectores tradicionales y precipito el levantamiento del ejército español. El pronunciamiento militar dividió entonces, a los republicanos, para quienes la guerra significo la lucha por mantener a España fuera de la influencia nazi-fascista; y por el otro lado los nacionales del ejercito sublevado, que contaron con el apoyo de la España tradicional y conservadora. Los pronunciamientos militares estallaron simultáneamente en numerosas ciudades pero les llevo casi 3 años la conquista completa de España, que desencadeno una larga y terrible guerra contra los republicanos. El gobierno de la republica no tardo en organizar la resistencia; también los sindicatos obreros-socialistas y anarquistas-y los partidos de izquierda reclamaron el reparto de armas para la defensa de Madrid.
Las tropas sublevadas no consiguieron tomar Barcelona hasta enero de 1939. el movimiento anarquista había tenido mayor arraigo en España que en el resto de Europa. Los grupos anarquistas españoles fundaron la confederación nacional del trabajo y dirigieron violentas huelgas en las principales ciudades donde tenían gran influencia. Organizaron milicias obreras para mantener el control de la ciudad.
El alzamiento militar que dio origen a la guerra civil española, contó con el apoyo de La Falange que era un pequeño grupo fascista español que durante la guerra civil emprendió “la casa de los republicanos”. Pero principalmente ayuda extranjera de Italia y Alemania, fue decisiva en el triunfo del alzamiento contra la republica. Mussolini envío a Franco bombarderos italianos y Hitler puso también a disposición del general Franco, tropas especializadas, aviones, técnicos e instructores, que integraron una unidad especial llamada la legión cóndor.
En marzo de 1939 las tropas franquistas derrotaron finalmente a las fuerzas republicanas y entraron en la capital. Se impuso entonces el régimen franquista, de neto corte totalitario. Franco suprimió las autonomías regionales (España debía ser “una, grande, y libre”) con un partido único y sin libertades.

Letras de canciones de la guerra civil española:

*¡Ay Carmela!
LOS CAMPESINOS
El Ejército del Ebro,
rumba la rumba la rumba la.
El Ejército del Ebro,
rumba la rumba la rumba la
una noche el río pasó,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
una noche el río pasó,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Y a las tropas invasoras,
rumba la rumba la rumba la.
Y a las tropas invasoras,
rumba la rumba la rumba la
buena paliza les dio,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
buena paliza les dio,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
El furor de los traidores,
rumba la rumba la rumba la.
El furor de los traidores,
rumba la rumba la rumba la
lo descarga su aviación,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
lo descarga su aviación,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Pero nada pueden bombas,
rumba la rumba la rumba la.
Pero nada pueden bombas,
rumba la rumba la rumba la
donde sobra corazón,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
donde sobra corazón,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Contraataques muy rabiosos,
rumba la rumba la rumba la.
Contraataques muy rabiosos,
rumba la rumba la rumba la
deberemos resistir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
deberemos resistir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Pero igual que combatimos,
rumba la rumba la rumba la.
Pero igual que combatimos,
rumba la rumba la rumba la
prometemos combatir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
prometemos combatir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

*El joven de Alcalá
Hay un español de Alcalá
que si se cabrea se va
Tiro una granada a unos moros fachas
gritándoles que os salve Alah.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay,.....
El batallón Lincoln, que tíos
un poco chalados, metíos
meses en trincheras defendiendo el Frente
contra Franco, lacayo del Duce.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ......
En los llanos de Brunete
granizaba acero, confeti
nuestros aviones aplastaron las filas
de Franco empachado de espagueti.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ......
Los del Lincoln en Jarama
hacían gritar al facha: mama
defendiendo el frente, jugando con bombas
Y eso les dio honor y fama.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ....
Un viejales de Albacete
apuesta que dieciséis mete
por el culo bombas firmadas por el
para que no usen el retrete.
Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ...

*El tren blindado
Yo me subí a un pino verde
por ver si Franco llegaba
y sólo vi al tren blindado
lo bien que tiroteaba.
Anda jaleo, jaleo, jaleo,
silba la locomotora
y Franco se va a paseo.
Yo marché con el tren blindado
camino de Andalucía
y vi que Queipo de Llano
al verlo retrocedía.
Anda jaleo, jaleo, jaleo,
silba la locomotora
y Queipo se va a paseo.
Por tierras altas de Burgos
anda Mola sublevado,
ya veremos cómo corre
cuando llegue el tren blindado.
Anda jaleo, jaleo, jaleo,
silba la locomotora
y Mola se va a paseo.

Otros títulos…

*Himno del riego

*Hijos del pueblo

*A las barricadas

*El quinto regimiento

Sandino y sus luchas

Salida de Nicaragua

General Sandino en un viaje a México. En 1921 hirió de bala a Dagoberto Rivas, hijo de un destacado conservador del pueblo, a causa de unos comentarios que Rivas hizo sobre su madre. Huyendo de la ley y de una posible venganza de la familia de Dagoberto, Sandino viajó a la costa caribe de Nicaragua y después a Honduras, donde trabajó como empleado en un ingenio de azúcar. En 1923 emprendió viaje nuevamente, esta vez hacia Guatemala, donde trabajó en las plantaciones de la United Fruit Company, y finalmente a Cerro Azul en Veracruz,México donde fue empleado por empresas petroleras. Durante su estadía en México comenzó a tomar parte en diversos grupos: francmasones, anti-imperialistas, anarquistas, y comunistas revolucionarios. Aunque recibió una fuerte influencia del anarcosindicalismo mexicano, Sandino se convirtió en un ferviente defensor del nacionalismo y sobre todo del antiimperialismo, en particular en la resistencia contra la ocupación estadounidense de Nicaragua. Inicio de su lucha armada Luego de retirarse las tropas estadounidenses de Nicaragua en agosto de 1925 y tras el vencimiento de su pena en 1926, Sandino regresó a Nicaragua el 10 de junio de 1926. Se dirigió primero hacia su pueblo natal con la intención de iniciar un negocio, pero su proyecto es frustrado por Dagoberto Rivas, entonces devenido en una importante figura política (era el alcalde de Niquinohomo). Sandino se ve forzado a abandonar nuevamente su pueblo natal, dirigiéndose hacia el Norte, a los departamentos de Nueva Segovia, Madriz y Estelí, llamados comúnmente «Las Segovias». En ese contexto el caudillo conservador Emiliano Chamorro dio un golpe de estado al presidente Carlos José Solórzano (del Partido Conservador), quien entrega el poder a su vicepresidente constitucional, Juan Bautista Sacasa (quien era del Partido Liberal). Chamorro obliga a renunciar a Sacasa y asume el poder. A su vez EE. UU. no le reconoce y le obliga a renunciar, sustituyéndole por Adolfo Díaz. Los liberales no aceptan la violación flagrante de la Constitución por parte de los conservadores y los estadounidenses, y emprenden una nueva guerra, llamada por ellos Guerra Constitucionalista, reclamando el regreso de Juan Bautista Sacasa al poder, usando como base de operaciones Puerto Cabezas (Bilwi). Dado que su presidente títere está en peligro, y con el pretexto de "proteger las vidas y las propiedades de los ciudadanos estadounidenses", la Marina de EE. UU. desembarcó numerosos efectivos de su infantería en las costas del Pacífico y del Caribe, declarando "zonas neutrales" diversos puntos estratégicos de vital importancia para las fuerzas gubernamentales (entendiéndose que si los liberales las atacaban, se pondrían inmediatamente en guerra con EE. UU.) El caso más denigrante fue la declaración de Puerto Cabezas (capital de los liberales) como "zona neutral": los marines de EE. UU. desarmaron al presidente liberal Sacasa y le obligaron a huir de la zona. En medio de esta situación, Sandino procuró incorporarse a las tropas liberales. En un primer momento acude donde el jefe del Ejército liberal, José María Moncada, pero éste, receloso de Sandino, le negó las armas. Entonces Sandino y sus hombres, ayudados por las prostitutas de Puerto Cabezas, recogieron del agua un buen lote de armas y municiones que habían sido quitadas a Sacasa (los marines no las destruyeron, sino que se limitaron a arrojarlas al mar). Hecho esto, emprenden el viaje a Las Segovias (su centro de operaciones) viajando en pipante por las aguas del río Coco. En los primeros combates, Sandino fue derrotado por el entrenamiento y poder de fuego de los marines. Este fue aleccionador para él, decidió emplear a partir de ese momento tácticas "guerrilleras" o guerra de guerrillas. Eso le reportó un sin número de victorias sobre los conservadores, lo que a su vez atrajo efectivos a su columna, la llamada "Columna Segoviana", que en su momento llegó a contar con 800 hombres de caballería. En parte gracias a los triunfos de Sandino, los liberales tomaron la iniciativa en la guerra y empezaron el avance general hacia el Pacífico. Pero, para 1927 el número de marinos estadounideneses en Nicaragua había ascendido a 5,000 y 464 Oficiales Norteamericanos se encontraban en el territorio participando activamente en los conflictos internos de Nicaragua. Viendo que ahora el peligro de una intervención directa de EE. UU. contra los liberales es inminente, el jefe del ejército liberal, José María Moncada, decide pactar. Los estadounidenses envían un representante plenipotenciario, Henry L. Stimson (quien años después será Secretario de Estado del presidente Herbert Hoover) y Moncada, quien ya tenía control sobre casi todo el país, se rinde a la entrada de Managua (en Tipitapa). Aceptó la continuidad del gobierno conservador hasta las elecciones de 1928, en las que él (y no Sacasa) será el candidato liberal (lo cual era una flagrante traición a quien en teoría era su jefe). A este acuerdo se le denominaría Pacto del Espino Negro. Sandino no acepta esto, se opuso a la paz impuesta por las fuerzas de ocupación y se retira al inexpugnable cerro El Chipote, donde tenía su base principal y como respuesta a la acción tomada por Moncada, Sandino manifestó una de sus más célebres frases: No me vendo, ni me rindo. Enarbolando ahora una bandera roja (liberal) a la que decidió agregarle una franja negra, simbolizando con esto que la lucha sería hasta conseguir la Libertad ó la muerte. Durante esta fase de la guerra Sandino contrajo matrimonio en San Rafael del Norte con la telegrafista del pueblo, Blanca Aráuz, quien era 14 años menor que él. De este matrimonio nacería, en 1932, la única hija de Sandino: Blanca Segovia, quien aún sigue viva (2008). Su madre falleció poco después de darla a luz por complicaciones del parto. La guerra de Sandino contra los ocupantes estadounidenses Silueta del general Sandino, en la Loma de Tiscapa (Managua), creada por el sacerdote y escultor Ernesto Cardenal. El 2 de septiembre de 1927 Sandino, a través de un manifiesto, le da un giro a su lucha: ya no se trata de una guerra civil, sino una lucha entre patriotas e invasores; pues tanto conservadores como liberales habían pedido la intervención de los marines estadounidenses. Como consecuencia de esto, en las calles, las personas solían decir: Cinco liberales y cinco Conservadores suman Diez Bandidos. Por lo tanto, con un puñado de no más de 30 hombres y el apoyo de algunas mujeres campesinas, se interna en las montañas del norte de Nicaragua para luchar contra los Infantes de Marina estadounidenses. Poco a poco Sandino incrementó sus efectivos, hasta llegar a ser unos 6000, quienes conformaban el llamado "Ejército Defensor de la Soberanía Nacional"; esto debido en parte a los desmanes cometidos por los infantes de marina estadounidenses, quienes acostumbraban violar mujeres campesinas en los lugares que ocupaban. Si bien en algunos combates Sandino es vencido (como en el de El Chipote, que le obligó a desalojar su cuartel general) Sandino constantemente infligía derrotas sangrientas a los marines estadounidenses, no acostumbrados a pelear en las espesas selvas tropicales. Uno de los más memorables combates se dio en "El Bramadero" (1929), donde las tropas de Sandino infligieron una terrible derrota a un batallón de marines, utilizando en la fase final del combate los temibles "machetes", armas blancas capaces de decapitar de un solo tajo a un hombre. A partir de ese momento los marines, quienes llamaban "bandidos o bandoleros" a los Sandinistas, empezaron a llamarlos "guerrilleros." Otro memorable combate, librado en fecha anterior (1927), fue el pueblo de "Ocotal", donde Sandino, después de tomar casi todo el poblado y obligar a los marines a atrincherarse en las dos manzanas centrales, saquea el pueblo; en esa ocasión los estadounidenses se vieron forzados a usar la aviación para romper el cerco. Sandino se retiró sin mayores problemas, mientras Ocotal sufría el primer bombardeo aéreo de la historia de América Central (el primer bombardeo de la historia de América Latina fue realizado por el F.K.8 tripulado por Stewart y Cusmanich, bombardeando tropas rebeldes en las cercanías de la ciudad de Paraguarí, Paraguay el 29 de junio de 1922). Realizó diversas incursiones como el atacar y destruir la mina "La Luz", propiedad del ex secretario de Estado norteamericano Knox. Las acciones de Sandino le fueron dando fama por todo el país y por los países de Hispanoamérica. Esa fama producía que muchos hombres llegaran dispuestos a integrarse en sus filas. A mediados de 1928 el intelectual fránces Henri Barbusse le llamó General de Hombres Libres. A finales del mes de noviembre de 1928 el contralmirante D.F. Sallers le invitaba a abandonar la lucha y obtener así los consiguientes beneficios, la respuesta de Sandino fue: La soberanía de un pueblo no se discute, sino que se defiende con las armas en la mano... la resistencia armada traerá los beneficios a que usted alude, exactamente como toda intromisión extranjera en nuestros asuntos trae la pérdida de la paz y provoca la ira del pueblo. La formación de la Guardia Nacional Notando los oficiales estadounidenses que los marines no eran capaces de derrotar a los soldados de Sandino, decidieron emplear la táctica de enfrentar a nativos contra nativos. Por lo tanto, dieron comienzo a la conformación de un nuevo ejército nicaragüense, la llamada "Guardia Nacional de Nicaragua", entrenado, equipado y financiado por EE. UU., y comandado por oficiales estadounidenses. Si bien esto significó un aumento considerable de las tropas que combatían a Sandino, no influyó en el curso de la guerra de forma significativa. Lejos de ello, los sandinistas expandieron sus zonas de operaciones más allá de Las Segovias alcanzando zonas de Jinotega, Matagalpa, Chontales, Boaco, Chinandega, León, la costa caribe e incluso la capital Managua, estuvieron dentro del radio de acción de las tropas de Sandino. Las propiedades de los estadounidenses eran destruidas en los numerosos ataques sandinistas (destino del que no se libraron las plantaciones de la United Fruit Company), y los colaboracionistas que eran capturados eran sumariamente ejecutados por considerarlos Sandino «traidores a la Patria». La retirada estadounidense Finalmente llega al poder en EE. UU. el presidente Franklin Delano Roosevelt. Obligado por problemas domésticos de mayor importancia (la Gran Depresión), proclama la "política de buena vecindad", lo que significaba la retirada de todas las fuerzas militares de EE. UU. de los países de la cuenca del Caribe, incluyendo Nicaragua. Sin embargo, conscientes de su derrota, ya desde hacía algún tiempo los marines preparaban su retirada: paulatinamente dejaron de participar en los combates, y no sólo entrenaban clases y soldados, sino también oficiales nativos. El 1 de enero de 1933 las fuerzas estadounidenses oficialmente abandonaron el territorio nicaragüense, sin haber podido matar o capturar a su enemigo, y menos aún vencerlo.

Sandino y sus luchas

Salida de Nicaragua

General Sandino en un viaje a México. En 1921 hirió de bala a Dagoberto Rivas, hijo de un destacado conservador del pueblo, a causa de unos comentarios que Rivas hizo sobre su madre. Huyendo de la ley y de una posible venganza de la familia de Dagoberto, Sandino viajó a la costa caribe de Nicaragua y después a Honduras, donde trabajó como empleado en un ingenio de azúcar. En 1923 emprendió viaje nuevamente, esta vez hacia Guatemala, donde trabajó en las plantaciones de la United Fruit Company, y finalmente a Cerro Azul en Veracruz,México donde fue empleado por empresas petroleras. Durante su estadía en México comenzó a tomar parte en diversos grupos: francmasones, anti-imperialistas, anarquistas, y comunistas revolucionarios. Aunque recibió una fuerte influencia del anarcosindicalismo mexicano, Sandino se convirtió en un ferviente defensor del nacionalismo y sobre todo del antiimperialismo, en particular en la resistencia contra la ocupación estadounidense de Nicaragua. Inicio de su lucha armada Luego de retirarse las tropas estadounidenses de Nicaragua en agosto de 1925 y tras el vencimiento de su pena en 1926, Sandino regresó a Nicaragua el 10 de junio de 1926. Se dirigió primero hacia su pueblo natal con la intención de iniciar un negocio, pero su proyecto es frustrado por Dagoberto Rivas, entonces devenido en una importante figura política (era el alcalde de Niquinohomo). Sandino se ve forzado a abandonar nuevamente su pueblo natal, dirigiéndose hacia el Norte, a los departamentos de Nueva Segovia, Madriz y Estelí, llamados comúnmente «Las Segovias». En ese contexto el caudillo conservador Emiliano Chamorro dio un golpe de estado al presidente Carlos José Solórzano (del Partido Conservador), quien entrega el poder a su vicepresidente constitucional, Juan Bautista Sacasa (quien era del Partido Liberal). Chamorro obliga a renunciar a Sacasa y asume el poder. A su vez EE. UU. no le reconoce y le obliga a renunciar, sustituyéndole por Adolfo Díaz. Los liberales no aceptan la violación flagrante de la Constitución por parte de los conservadores y los estadounidenses, y emprenden una nueva guerra, llamada por ellos Guerra Constitucionalista, reclamando el regreso de Juan Bautista Sacasa al poder, usando como base de operaciones Puerto Cabezas (Bilwi). Dado que su presidente títere está en peligro, y con el pretexto de "proteger las vidas y las propiedades de los ciudadanos estadounidenses", la Marina de EE. UU. desembarcó numerosos efectivos de su infantería en las costas del Pacífico y del Caribe, declarando "zonas neutrales" diversos puntos estratégicos de vital importancia para las fuerzas gubernamentales (entendiéndose que si los liberales las atacaban, se pondrían inmediatamente en guerra con EE. UU.) El caso más denigrante fue la declaración de Puerto Cabezas (capital de los liberales) como "zona neutral": los marines de EE. UU. desarmaron al presidente liberal Sacasa y le obligaron a huir de la zona. En medio de esta situación, Sandino procuró incorporarse a las tropas liberales. En un primer momento acude donde el jefe del Ejército liberal, José María Moncada, pero éste, receloso de Sandino, le negó las armas. Entonces Sandino y sus hombres, ayudados por las prostitutas de Puerto Cabezas, recogieron del agua un buen lote de armas y municiones que habían sido quitadas a Sacasa (los marines no las destruyeron, sino que se limitaron a arrojarlas al mar). Hecho esto, emprenden el viaje a Las Segovias (su centro de operaciones) viajando en pipante por las aguas del río Coco. En los primeros combates, Sandino fue derrotado por el entrenamiento y poder de fuego de los marines. Este fue aleccionador para él, decidió emplear a partir de ese momento tácticas "guerrilleras" o guerra de guerrillas. Eso le reportó un sin número de victorias sobre los conservadores, lo que a su vez atrajo efectivos a su columna, la llamada "Columna Segoviana", que en su momento llegó a contar con 800 hombres de caballería. En parte gracias a los triunfos de Sandino, los liberales tomaron la iniciativa en la guerra y empezaron el avance general hacia el Pacífico. Pero, para 1927 el número de marinos estadounideneses en Nicaragua había ascendido a 5,000 y 464 Oficiales Norteamericanos se encontraban en el territorio participando activamente en los conflictos internos de Nicaragua. Viendo que ahora el peligro de una intervención directa de EE. UU. contra los liberales es inminente, el jefe del ejército liberal, José María Moncada, decide pactar. Los estadounidenses envían un representante plenipotenciario, Henry L. Stimson (quien años después será Secretario de Estado del presidente Herbert Hoover) y Moncada, quien ya tenía control sobre casi todo el país, se rinde a la entrada de Managua (en Tipitapa). Aceptó la continuidad del gobierno conservador hasta las elecciones de 1928, en las que él (y no Sacasa) será el candidato liberal (lo cual era una flagrante traición a quien en teoría era su jefe). A este acuerdo se le denominaría Pacto del Espino Negro. Sandino no acepta esto, se opuso a la paz impuesta por las fuerzas de ocupación y se retira al inexpugnable cerro El Chipote, donde tenía su base principal y como respuesta a la acción tomada por Moncada, Sandino manifestó una de sus más célebres frases: No me vendo, ni me rindo. Enarbolando ahora una bandera roja (liberal) a la que decidió agregarle una franja negra, simbolizando con esto que la lucha sería hasta conseguir la Libertad ó la muerte. Durante esta fase de la guerra Sandino contrajo matrimonio en San Rafael del Norte con la telegrafista del pueblo, Blanca Aráuz, quien era 14 años menor que él. De este matrimonio nacería, en 1932, la única hija de Sandino: Blanca Segovia, quien aún sigue viva (2008). Su madre falleció poco después de darla a luz por complicaciones del parto. La guerra de Sandino contra los ocupantes estadounidenses Silueta del general Sandino, en la Loma de Tiscapa (Managua), creada por el sacerdote y escultor Ernesto Cardenal. El 2 de septiembre de 1927 Sandino, a través de un manifiesto, le da un giro a su lucha: ya no se trata de una guerra civil, sino una lucha entre patriotas e invasores; pues tanto conservadores como liberales habían pedido la intervención de los marines estadounidenses. Como consecuencia de esto, en las calles, las personas solían decir: Cinco liberales y cinco Conservadores suman Diez Bandidos. Por lo tanto, con un puñado de no más de 30 hombres y el apoyo de algunas mujeres campesinas, se interna en las montañas del norte de Nicaragua para luchar contra los Infantes de Marina estadounidenses. Poco a poco Sandino incrementó sus efectivos, hasta llegar a ser unos 6000, quienes conformaban el llamado "Ejército Defensor de la Soberanía Nacional"; esto debido en parte a los desmanes cometidos por los infantes de marina estadounidenses, quienes acostumbraban violar mujeres campesinas en los lugares que ocupaban. Si bien en algunos combates Sandino es vencido (como en el de El Chipote, que le obligó a desalojar su cuartel general) Sandino constantemente infligía derrotas sangrientas a los marines estadounidenses, no acostumbrados a pelear en las espesas selvas tropicales. Uno de los más memorables combates se dio en "El Bramadero" (1929), donde las tropas de Sandino infligieron una terrible derrota a un batallón de marines, utilizando en la fase final del combate los temibles "machetes", armas blancas capaces de decapitar de un solo tajo a un hombre. A partir de ese momento los marines, quienes llamaban "bandidos o bandoleros" a los Sandinistas, empezaron a llamarlos "guerrilleros." Otro memorable combate, librado en fecha anterior (1927), fue el pueblo de "Ocotal", donde Sandino, después de tomar casi todo el poblado y obligar a los marines a atrincherarse en las dos manzanas centrales, saquea el pueblo; en esa ocasión los estadounidenses se vieron forzados a usar la aviación para romper el cerco. Sandino se retiró sin mayores problemas, mientras Ocotal sufría el primer bombardeo aéreo de la historia de América Central (el primer bombardeo de la historia de América Latina fue realizado por el F.K.8 tripulado por Stewart y Cusmanich, bombardeando tropas rebeldes en las cercanías de la ciudad de Paraguarí, Paraguay el 29 de junio de 1922). Realizó diversas incursiones como el atacar y destruir la mina "La Luz", propiedad del ex secretario de Estado norteamericano Knox. Las acciones de Sandino le fueron dando fama por todo el país y por los países de Hispanoamérica. Esa fama producía que muchos hombres llegaran dispuestos a integrarse en sus filas. A mediados de 1928 el intelectual fránces Henri Barbusse le llamó General de Hombres Libres. A finales del mes de noviembre de 1928 el contralmirante D.F. Sallers le invitaba a abandonar la lucha y obtener así los consiguientes beneficios, la respuesta de Sandino fue: La soberanía de un pueblo no se discute, sino que se defiende con las armas en la mano... la resistencia armada traerá los beneficios a que usted alude, exactamente como toda intromisión extranjera en nuestros asuntos trae la pérdida de la paz y provoca la ira del pueblo. La formación de la Guardia Nacional Notando los oficiales estadounidenses que los marines no eran capaces de derrotar a los soldados de Sandino, decidieron emplear la táctica de enfrentar a nativos contra nativos. Por lo tanto, dieron comienzo a la conformación de un nuevo ejército nicaragüense, la llamada "Guardia Nacional de Nicaragua", entrenado, equipado y financiado por EE. UU., y comandado por oficiales estadounidenses. Si bien esto significó un aumento considerable de las tropas que combatían a Sandino, no influyó en el curso de la guerra de forma significativa. Lejos de ello, los sandinistas expandieron sus zonas de operaciones más allá de Las Segovias alcanzando zonas de Jinotega, Matagalpa, Chontales, Boaco, Chinandega, León, la costa caribe e incluso la capital Managua, estuvieron dentro del radio de acción de las tropas de Sandino. Las propiedades de los estadounidenses eran destruidas en los numerosos ataques sandinistas (destino del que no se libraron las plantaciones de la United Fruit Company), y los colaboracionistas que eran capturados eran sumariamente ejecutados por considerarlos Sandino «traidores a la Patria». La retirada estadounidense Finalmente llega al poder en EE. UU. el presidente Franklin Delano Roosevelt. Obligado por problemas domésticos de mayor importancia (la Gran Depresión), proclama la "política de buena vecindad", lo que significaba la retirada de todas las fuerzas militares de EE. UU. de los países de la cuenca del Caribe, incluyendo Nicaragua. Sin embargo, conscientes de su derrota, ya desde hacía algún tiempo los marines preparaban su retirada: paulatinamente dejaron de participar en los combates, y no sólo entrenaban clases y soldados, sino también oficiales nativos. El 1 de enero de 1933 las fuerzas estadounidenses oficialmente abandonaron el territorio nicaragüense, sin haber podido matar o capturar a su enemigo, y menos aún vencerlo.

Revolución Mexicana

Plan de San Luis Potosí (1910):
• Artículo 3º: “...Siendo de toda justicia restituir a sus antiguos poseedores los terrenos de que se los despojó de un modo tan arbitrario, se declaran sujetas a revisión tales disposiciones y fallos y se les exigirá a los que lo adquirieron de un modo tan inmoral, o a sus herederos, que los restituyan a sus primitivos propietarios, a quienes pagarán también una indemnización por los perjuicios sufridos.”

Plan de Ayala (1911):
• Art. 6º: “Como parte adicional del Plan que invocamos, hacemos constar: que los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, ‘científicos’ o caciques a la sombra de la justicia venal, entrarán en posesión de esos bienes inmuebles desde luego, los pueblos o ciudadanos que tengan títulos, correspondientes a esas propiedades, de las cuales han sido despojados por mala fe de nuestros opresores, manteniendo a todo trance, con las armas en las manos, la mencionada posesión, y los usurpadores que se consideren con derecho a ellos lo deducirán ante los tribunales especiales que se establezcan al triunfo de la Revolución.”
• Art. 15: “Mexicanos: considerad que la astucia y mala fe de un hombre [Francisco Madero] está derramando sangre de una manera escandalosa, por ser incapaz para gobernar; considerad que su sistema de Gobierno está agarrotando a la patria y hollando con la fuerza bruta de las bayonetas nuestras instituciones; y así como nuestras armas las levantamos para elevarlo al poder, las volvemos contra él por faltar a sus compromisos con el pueblo mexicano y haber traicionado la Revolución iniciada por él; no somos personalistas, ¡somos partidarios de los principios y no de los hombres!
Pueblo mexicano, apoyad con las armas en las manos este Plan y haréis la prosperidad y bienestar de la patria.”

Constitución de 1917
• “…se dictarán las medidas necesarias para el fraccionamiento de los latifundios; para el desarrollo de la pequeña propiedad; para la creación de nuevos centros de población agrícola con las tierras y aguas que les sean indispensables; para el fomento de la agricultura y para evitar la destrucción de los elementos naturales y los daños que la propiedad pueda sufrir en perjuicio de la sociedad. Los pueblos, rancherías y comunidades que carezcan de tierras y aguas, o no las tengan en cantidad suficiente para las necesidades de su población, tendrán derecho a que se les dote de ellas, tomándolas de las propiedades inmediatas, respetando siempre la pequeña propiedad.”

-Visualizá la cuestión de la propiedad de la tierra en las tres fuentes.
-¿Cuál es la demanda constante en las dos primeras fuentes y qué dice al respecto la Constitución de 1917?
-Según lo visto, ¿la alianza entre qué sectores sociales simboliza el Plan de San Luis Potosí?
-¿A qué sector campesino corresponde la elaboración del Plan de Ayala? ¿Cuál pensás que es uno de los “compromisos con el pueblo mexicano” que Madero no cumplió?

1- Había una mala repartición de las tierras y el agua ya que estos eran mayormente usurpados por hacendados a sus propietarios impidiendo que se produzca una mala repartición de las propiedades para con el pueblo mexicano; debido a que las tierras pasaban directamente a ser poseídas por los pueblos o los ciudadanos que “habían sido despojados por la mala fe de los opresores. Por este motivo se establecieron los planes de San Luis de Potosí, Plan de Ayala, y la constitución de 1917.
2- Las demandas constantes eran por la usurpación de las tierras, y los propietarios pedían que los hacendados devolvieran las tierras, y al ser devueltas que sean indemnizados. La constitución de 1917 decía que se repartieran las tierras y el agua de forma igualitaria entre todos los habitantes.
3- La alianza de los sectores sociales del plan de San Luís Potosí era entre los herederos y primitivos propietarios.
4- La elaboración del Plan Ayala corresponde a los hacendados, “científicos” o caciques. Uno de los compromisos que Madero no cumplió fue la devolución de las tierras igualitariamente.

El tango y una gran transformación en la ciudad de Buenos Aires

 Rebelión de las Escobas 

Señor intendente

los inquilinatos

se encuentran muy mal.

Pues los propietarios

o los encargados

nos quieren ahogar.

A ver su Ud. puede

sacarnos el lazo

y dejarnos vivir.

Pues de lo contrario

se va a armar en todos

la de San Quintín.

Abajo la usura

y abajo el abuso,

arriba el derecho

del pobre también.

Pedimos cantando

bailando y en solfa

justicia y justicia

que nos haga usted.

                          Por Nemesio Trejo

    La gran cantidad de inmigrantes que llegaron a Buenos Aires hasta 1920 hizo que los propietarios de obsoletas viviendas señoriales del barrio sur alquilaran sus cuartos a familias enteras, sin el control del Estado y en condiciones infrahumanas.

   Los conventillos, así llamados, eran los lugares en donde se compartía el patio central, el baño y a veces la cocina. Estos eran manejados por los propietarios a su voluntad a través de los encargados, por lo que en 1907 se produjo una huelga de inquilinos.

   Luego, cuando se empezaron a construir viviendas, el bienestar económico generado por el pleno empleo de las décadas posteriores posibilitó el acceso de los trabajadores a viviendas propias, y así fueron desapareciendo los conventillos.

 Cambalache

Que el mundo fue y será una porquería

Ya lo sé;

(en el quinientos seis

y en el dos mil también);

que siempre ha habido chorros,

maquiavelos y estafaos,

contentos y amargaos,

valores y dublé...

Pero que el siglo veinte

es un despliegue de maldá insolente

ya no hay quien lo niegue.

Vivimos revolcaos en un merengue

y en un mismo lodo todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo

ser derecho que traidor!

¡Ignorante, sabio, chorro,

generoso, estafador!

Todo es igual... Nada es mejor...

Lo mismo un burro

que un gran profesor.

No hay aplazaos

ni escalafón...

Los inmorales nos han igualao...

Si uno vive en la impostura

y otro roba en su ambición

¡Da lo mismo que si es cura,

colchonero, rey de bastos,

caradura o polizón!...

 ¡Que falta de respeto!

¡Que atropello a la razón!

¡Cualquiera es un señor!

¡Cualquiera es un ladrón!

Mezclaos con Stavisky

van Don Bosco y la Mignon,

Don Chicho y Napoleón,

Carnera y San Martín,

igual que en la vidriera irrespetuosa

de los cambalaches

se ha mezclao la vida

y, herida por un sable sin remaches

vi llorar la Biblia con un calefón.

Siglo veinte, cambalache

problemático y febríl...

¡El que no llora no mama

el que no afana es un gil!...

¡Dale no más!¡Dale que va!

¡Que allá en el horno

Se vamo' a encontrar!

No pienses más,

sentate a un lao,

que a nadie importa

si naciste honrao.

Es lo mismo el que labura

noche y día como un buey

que el que vive de las minas,

que el que mata, que el que cura

o está fuera de la ley.

    Por Enrique Santos Discépolo (1934)

La letra del tango Cambalache se relaciona con la segunda presidencia de Yrigoyen ya que en esa época a nadie le importaba el otro, cada uno se preocupaba por uno mismo; daba lo mismo ser respetuoso, ladrón, trabajador o bago. Eran tiempos dificiles, debido a que gran parte de la gente sin hacer nada obtenia muchos beneficios.

El tango y una gran transformación en la ciudad de Buenos Aires

 

Tango rebelión de los Escobas

Señor intendente

Los inquilinatos

Se encuentran muy mal.

Pues los propietarios

O los encargados

Nos quieren ahogar.

A ver si Ud. Puede

Sacarnos el lazo

Y dejarnos vivir.

Pues de lo contrario

Se va a armar en todos

La de San Quitín.

Abajo la usura

Y abajo el abuso,

Arriba el derecho

Del pobre también.

Pedimos cantando

Bailando y en solfa

Justicia y justicia

Que nos haga usted.

Por Nemesio Trejo

 

Hasta 1920 llegaron  a Buenos Aires gran cantidad de inmigrantes y esta no estaba preparada ediliciamente para recibirlos.  De este modo surgieron los conventillos donde se compartía el patio central, el baño  y a veces la cocina. Los conventillos eran manejados por los propietarios a su voluntad a través de encargados, por lo que en 1907 se realizo una huelga de inquilinos, reprimidos por la policía. Recién en 1917 el gobierno dictó una ley de alquileres para brindarles mejores condiciones a los inquilinos. La comisión nacional de casas baratas construyó algunos barrios populares en 1915 y 1923, pero no era una política planificada ni suficiente para los requerimientos urbanos. El bienestar económico generado por el pleno empleo de décadas posteriores posibilitó el acceso de los trabajadores a viviendas propias, y así fue desapareciendo el conventillo.

La Patagonia Rebelde

 

Ley Sáenz Peña

15/08/10 · 0 comentarios · Autor: Camila y Sol ·